diciembre 12, 2009

Vitrina para hacer ruido

24-Agosto-2009

Galería Interferencial, vitrina para hacer ruido


Eduardo Suárez

El sitio recibe artistas emergentes todos los miércoles, jueves y viernes en un edificio del Centro Histórico


Arte sonoro, performance, instalación, ambientación y ruido, son expresiones que la Galería Interferencial ha priorizado desde hace cuatro meses para “estructurar” un espacio abierto, donde diversos soportes, disciplinas, artistas y colectivos se “conjuguen creativamente” los miércoles, jueves y viernes de cada semana.

La galería fue fundada en abril pasado por la performancera Alejandra Montoya y el músico experimental Erick Diego. “Todo comenzó en 2006 en el Ex Teresa Arte Actual, con una intervención llamada Acciones bíblicas, una pieza acerca de la performatividad de la Biblia. A partir de ahí se generó una red extensa que provocó la fundación de la galería”, dijo Montoya en entrevista.

Los fundadores comentaron que pensaron en un espacio abierto para artistas jóvenes emergentes, ya que los espacios galería y museos suelen ser muy “cerrados, al igual que sus calendarios”.

“Fue un proceso muy rápido: nos tardamos tres meses en conseguir el espacio, armamos el calendario por un mes y lo abrimos. Nos dimos cuenta que teníamos bastantes conocidos, por lo que se fue construyendo una red inmensa, a través de internet y de voz a voz, es decir, alguien venía a la galería y corría la voz”, comentó en entrevista Diego.

Otro antecedente de la galería fue el proyecto Revista sin texto, donde cada día, del 07-07-07 al 12-12-12, se realizó una convocatoria mundial para realizar una acción, donde las personas elegían un lugar para realizarla, ello bajo parámetros estético-conceptuales sobre un objeto cualquiera.

Por la modalidad del espacio y su público decidieron abrir el Miércoles de Experimentación, para todo artista que deseara llevar fotografía, video, poesía o animación; pero los que más asisten son músicos y artistas visuales.

Algunos de los invitados han sido Katnira Bello, Congelada de Uva, Chris Coghurn, Christian Galarreta, Angélica Castello y GERI.

Los jueves son de de Arte Acción. Una de las intervenciones más reciente fue del grupo interdisciplinario Clinamen: Noche elástica fue una gran telaraña de medias con la que se desarrolló la idea de que el Universo es una red energética donde todo se relaciona y afecta a la vez.

diciembre 09, 2009

Presidente real

Víctor Sulser, El “Presidente real” a mitad de su sexenio
 Por Patricia Vega patvega@m-x.com.mx | Fotografía: Christian Palma

Hace tres años, en septiembre de 2006, el “desastre postelectoral provocado por la crisis de legitimidad” propició que Víctor Sulser se autoproclamara “Presidente real” de México. Desde entonces, este artista visual y performancero luce una banda presidencial hechiza que adorna su pecho cuando asiste a la inauguración de exposiciones, festivales y actividades artísticas similares. Cuando llega, sin mayor preámbulo, el “presidente Sulser” solicita aplausos y otorga reconocimientos —“con permiso o sin permiso de la persona
reconocida”— a azorados ciudadanos y ciudadanas que, por lo general, no alcanzan a cerrar la boca para evitar que el confeti arrojado a sus rostros llegue a sus gargantas. Pero más allá de eso, Víctor Sulser se ha propuesto tener una Presidencia “que no haga gran cosa” pues, explica, ese ha sido el plan de acción de los últimos mandatarios.“Si logro no hacer ni estropear nada en el sexenio, estaré mucho mejor que la mayoría de los presidentes… estaré, incluso, arriba del promedio”, dice convencido. Mucho antes que los otros presidentes de 2006 fueran designados como tales —Felipe Calderón como “el electo” y Andrés Manuel López Obrador como “el legítimo”—, en una “magistral jugada política” Víctor Sulser les dio el clásico madruguete: mientras ellos se confrontaban, aprovechó para investirse como el “Presidente real” de México.
No le fue difícil. Sulser fue a un almacén de telas y compró  varios metros de la tira tricolor que se usa para hacer las banderitas que tradicionalmente ondean durante el mes de septiembre. Con ese material se fabricó su propia banda tricolor, salió a la calle, se autoproclamó Presidente y entró en funciones. Ya ha transcurrido la mitad de su sexenio y como hasta ahora ninguna multitud ha exigido su renuncia, Sulser se resigna a seguir en el cargo. Sin embargo, aclara: “Si me lo pidieran, yo renunciaría. Así los mexicanos sabrían lo que es tener un Presidente que si no lo quieren, se va; no como los otros, que se aferran”. Sulser desconoce si alguna autoridad cultural puede prohibir su participación en actividades del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) o del Centro Nacional para las Artes (Cenart), pero los organizadores de los eventos culturales a los que acude consideran a este artista un “Presidente incómodo” que los puede meter en problemas. Por eso condicionan su presencia: debe asistir sin banda. Si Sulser insiste en “entrar en funciones como Presidente”, simplemente lo desinvitan. Por ser un “performance de larga duración” —seis años, obviamente—, Víctor Sulser ha decidido no documentar cada una de las acciones de su Presidencia por medio de fotografías, pues le daría “bastante güeva” mostrar una exposición con 50, 100, 200 o mil fotos caracterizado como “Presidente real”, o dando su discurso presidencial en distintos lugares. Lo que él pretende, más bien, es mantener la memoria y el relato de este performance porque “una pieza de arte-acción se conoce cuando se ve o se platica de ella”. El artista cuenta que, a lo largo del tiempo, las reacciones a su performance presidencial han sido diversas. Para él la época más divertida, aunque riesgosa, fue precisamente el conflictivo año postelectoral. “Cuando aparecía con la banda presidencial en los eventos de arte, en las cantinas o en la calle, la gente estaba muy contenta con tener al fin un Presidente, porque la incertidumbre y la indefinición les parecían desgastantes; pero también algunas personas me han reclamado lo que consideran una burla de los símbolos patrios”. El caso más extremo fue una discusión que Sulser sostuvo en el Zócalo con un marino que lo amenazó: “Te voy a romper la madre si no te quitas la banda presidencial”. Afortunadamente la multitud que rodeaba al artista inhibió al amenazador patriota y el incidente no pasó a mayores. “Ni me partió la madre ni me quité la banda”. Hace dos semanas Sulser celebró la primera mitad de su sexenio “real” con un performance en la Galería Interferencial —ubicada en el Centro Histórico de la ciudad de México— ofreciendo sendos vasos con tequila y aguardiente de caña para animar a los invitados a echarse un grito por la Independencia y a responder a dos preguntas simples: a) ¿Qué has hecho por la patria? b) ¿Qué quisieras que la patria hiciera por ti? La variedad de respuestas y gritos de los asistentes al performance fue premiada como es tradicional que suceda con este mandatario: con aplausos, harto confeti y tragos de tequila. Desde que se autonombró “Presidente real” de México, Víctor Sulser se la ha pasado celebrando en una continua fiesta que terminará hasta que concluya su sexenio. En realidad —agrega este artista visual nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1960—, “los presidentes mexicanos piensan que aparecer en cualquier medio de comunicación pronunciando un discurso es hacer algo. Por eso en mis performances nada más me la paso echando rollo, porque, como decía al principio: si logro terminar el sexenio sin hacer nada, ya la hice como Presidente”. ¶

diciembre 08, 2009

18° Jueves de Arte Acción

Décimo octavo Jueves de Arte Acción
Arcano XX
Performance: Basilio Valentín
Jueves 10 de diciembre, 2009
8 PM